
17 de abril de 2011
POEMA
TRAS EL TERREMOTO
Es de azufre el horizonte :
Las calles,
Las casas,
Los porteros, las encargadas, la verdura,
Los conservantes.
Sufrimos de mal de altura.
Hay puntos de fuga a cada lado,
Círculos concéntricos y negaciones.
Han llegado los caimanes ,
El brillo aséptico de los pasillos,
La distancia productiva.
Saltamos sin red
Y en la playa solo quedan desgarros
Agudos de gaviota .
No ves el tiempo en mi rostro,
Ahora,
Quiero escanciar de nuevo el vino
Y ser dueño de tu taberna,
Como cuando las sábanas se derramaban
Y tus pies se hundían vientre abajo.
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